El consumo oculto

Todo el mundo a tu alrededor lo hace, consume distintos tipos de drogas. Cocaína, alcohol, cannabis, MDMA y muchas otras legales y no legales que se puede comprar en cualquiera de las esquinas de nuestros pueblos o ciudades.

Según varios informes del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, el consumo de cocaína y cannabis está en alza en los países europeos, mientras que el consumo de otras se está reduciendo lentamente.

En el último informe de la OEDT, se estima que unos 2,3 millones de jóvenes europeos entre las edades comprendidas de 15 y 34 años (el 1,9% del total de la franja de población) han probado la cocaína en el último año. España es el cuarto país de la UE con mayor consumo de cocaína en esta franja de edad (3%). Sólo le superan Reino Unido (con una prevalencia del 4%), Dinamarca (3,9%) y Holanda (3,7%). Además de ello, Barcelona destaca entre las ciudades de la UE con más presencia de la cocaína (965,2miligramos de cocaína por 1000 habitantes y día), seguidos por las ciudades de Zúrich (Suiza) y Antwerp (Amberes-Bélgica). Estos datos han sido estipulados teniendo en cuenta los resultados de los estudios sobre residuos de drogas en las aguas residuales municipales de las distintas ciudades europeas. En el caso de España, además de la ciudad de Barcelona, podremos encontrar ciudades como Castellón, Santiago y Valencia en la lista.

Por otro lado, en el estudio más reciente de la OEDT sobre el consumo de cannabis en los distintos países de la UE, afirma que España es el cuarto mayor consumidor de productos cannábicos de la unión. Se estima que 30,4% de los españoles entre la franja de edad 15-64 consume productos cannábicos habitualmente. En cabeza de lista se pueden encontrar Francia (40,9%), Dinamarca (35,6%) y Italia (31,9%). Además, se debe subrayar que en todos estos países el consumo de productos cannábicos es parcialmente legal o totalmente ilegal. Holanda, el único país de la lista que tiene regularizado el consumo y venta de productos cannábicos se encuentra en octavo puesto respecto al consumo de estos (únicamente el 24,1 de los holandeses de 15-64 años es consumidor). En  el caso del País Vasco, el consumo de productos cannábicos es superior a cualquiera de las distintas regiones que forman la UE, es decir, el País Vasco es el primer consumidor de productos cannábicos  de la UE

Aunque en las últimos dos décadas el consumo de opiáceos como la heroína fue disminuyendo en toda Europa, en los últimos años las autoridades han alertado un aumento en los consumidores de estos productos y del consumo de nuevos estupefacientes sintéticos.

En el caso de las legales, las sociedades actuales no tienen conciencia de lo perjudiciales que puedan ser para nuestra salud. El consumo excesivo de alcohol, tabaco o medicinas pode acarrear serias enfermedades de salud y un rápido deterioro del sistema inmunológico. Además de ello, en muchas ocasiones el consumo de estas drogas suele ser parte de nuestra cultura y tradiciones.

Por último, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), se estima que el tráfico de drogas mueve alrededor de 5.500 millones de euros en España, de los cuales, 2.800 millones corresponden a los productos cannábicos que se suelen introducir desde, y otros 2.200 millones que corresponden a la venta de cocaína. Esto correspondería al 0,5% del total del PIB de España o al 44% del presupuesto del Sistema de salud público Osakidetza.

Por todo,  aunque nuestra sociedad es consciente del problema, creo que las autoridades políticas y policiales deben aumentar sus esfuerzos para erradicar esta lacra. Además de ello, pienso que es necesario una regularización del consumo, venta y cultivo de algunas drogas que hoy en día son ilegal, ya que está demostrado que la legalización de las drogas disminuye el consumo de estas, mejora y controla la calidad de estas sustancias y ayuda  en la disolución de la organizaciones criminales que controlan la venta de estos.