¿Emprendimiento, una moda?

Cada vez podemos apreciar que son más los jóvenes que están interesados en la idea de ser emprendedores.

Pero…¿Qué es lo que les atrae?

¡Hay multitud de razones por las cuales poner en marcha esa idea tan novedosa que nos ronda la cabeza! Principalmente, tener esa independencia económica y financiera que a cualquiera le ilusionaría tener, trabajar por y para ti mismo sin tener que dar explicaciones a ninguna autoridad, el horario flexible (cuanto menos) y la posibilidad de que en algún momento de nuestro recorrido profesional aspiremos a ser una referencia en lo que en el ámbito laboral respecta.

¿Te he convencido ya?

La verdad es que para que esto suene convincente, hay que comentar que no todo es perfecto. Todos los aspectos de la vida tienen sus dificultades y en este caso, el factor incertidumbre llama mucho a nuestra puerta. El no saber que va a ser de nosotros en cuanto pongas en marcha lo que nuestro cerebro está maquinando.

Tal y como he mencionado con anterioridad, fuera y dentro de nuestro país hay grandes ejemplos de esta realidad que cada vez va adquiriendo más fuerza. Asimismo, es verdad que un gran porcentaje de estas referentes profesionales son jóvenes. Jóvenes en un mundo que aparentemente se está convirtiendo más competitivo. En otras palabras, jóvenes en un mundo de monstruos, en el buen sentido de la palabra.

Para ello, os traigo un claro ejemplo de un hombre joven que nos ha conquistado a golpe de fotos, el creador de Instagram, una compañera de vida de muchos de nosotros. Para otros pocos, una red social al uso.

Kevin Systrom, un joven apasionado por las redes sociales y la fotografía que creó esta misma red social al acabar su carrera de ingeniería en la universidad de Standford. Seguidamente,  trabajó durante dos años en Google. Su vena emprendedora la heredó de su madre y la desarrollo en la etapa de universitario compartiendo fotografías las cuales relataban la vida de los estudiantes. Realmente, llevaba semanas, incluso meses con la idea de dar un paso al frente y decidirse a innovar, junto con otro amigo llamado Mike Krieger. Al final, después de 8 semanas de preparación y afinación, sacaron al mundo la plataforma que iba a cambiar la vida social de las personas.

 Así, en 2012 Facebook anuncio la compra de Instagram por 1 millón de dólares y hoy en día cuenta con más de 800 millones de usuarios.

Un claro ejemplo de un emprendedor que con sus capacidades y iniciativa ha conseguido llegar a lo más alto del éxito.